Contractura Muscular

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Contractura Muscular

 La solemos asociar a deportistas o personas que realizan actividad física habitualmente, y no es así, se asocia también a personas mayores, sedentarias, con estrés o adopten malas posturas.

Si eres de las personas que con el inicio del buen tiempo, ha decidido hacer deporte, es posible que lo hayas sufrido o lo estés sufriendo, las nunca bien recibidas contracturas musculares. Las solemos asociar a deportistas profesionales, debemos tener en cuenta que también las padecen las personas sedentarias. Algo tan común como una contractura en el cuello, en la espalda, un brazo o una pierna, podemos sufrirla en cualquier momento, en casa con un movimiento brusco, andando por la calle, en el trabajo moviendo peso o después de haber pasado horas delante del ordenador, etc.

Contractura muscular, se trata de la contracción del músculo que normalmente suele producirse cuando uno está tenso o en situación de alto estrés, si esa tensión permanece en el músculo durante un tiempo, es lo que provoca una contractura.

No siempre es fácil identificarlas, por ese motivo debemos conocer los diferentes tipos de contractura según el momento que se producen.

Durante el esfuerzo: si el esfuerzo que estamos realizando es de un nivel de intensidad elevado y existe la falta de entrenamiento para realizar un determinado ejercicio, se convierte en inflamación y dolor tras la acumulación de metabolitos.

Posterior al esfuerzo: en este caso, la lesión aparece por la incapacidad del músculo de volver a su estado de reposo. En ocasiones después de un ejercicio intenso donde el músculo ha sido expuesto a una gran carga de trabajo, este no tiene la capacidad de volver a su estado natural de relajación por el cansancio acumulado. 

Residuales: cuando hay una lesión grave, la musculatura que la rodea tiende a contraerse como protección, esto hace que, aunque la lesión principal esté curada, los músculos de alrededor sigan contracturados. Es lo que se denomina contractura residual. Expone el Osteópata Julián Martínez San Juan.

¿Cuales son las causas de la contractura muscular?

Las contracturas musculares suelen aparecer cuando el músculo es sometido a una actividad inapropiada, en intensidad o función. Así, puede ocurrir cuando levantamos un peso excesivo o realizamos un esfuerzo mantenido en el tiempo.

 Algunas de las causas más frecuentes.

Frío: solicitar al músculo en frío o realizar alguna actividad sin un calentamiento previo, fácilmente puede generar una contractura.

Estrés Emocional: debido a la tensión acumulada.

Edad avanzada: las personas mayores pierden elasticidad y debido a esto son más propensas a este tipo de lesiones.

Deshidratación: la falta de agua u otros componentes como magnesio, la glucosa o el potasio aumentan el riesgo de sufrir una contractura, ya que son importantes para el correcto funcionamiento de los músculos.

Sobreesfuerzo: ya mencionado, si exigimos una actividad repentina o durante un tiempo prolongado sin recuperación se puede producir la lesión. También en casos de mala posturas durante un tiempo prolongado. Las personas sedentarias son más propensas a sufrir una contractura ya que el músculo no está preparado, al igual que los deportistas si no se preparan adecuadamente.

¿Cómo podemos prevenir?

Siempre deberíamos prevenir las contracturas musculares dedicando más tiempo a un buen calentamiento, previo a un entrenamiento o actividad física, para estimular y así preparar al músculo. También es importante la programación progresiva (de menos a más). Un buen trabajo de flexibilidad evitará posibles contracturas musculares, al mejorar la distensión y contracción de los músculos posterior a un ejercicio.

Evitar movimientos repetitivos, si no es posible, por trabajo u otros motivos, se recomienda parar cada dos horas para realizar estiramientos entre cinco y diez minutos más afectada por la repetición.
 
Acostumbrar al cuerpo a mantener posturas correctas y un buen material (silla, colchón, sofá, etc).

Higiene muscular, buenos hábitos como, masajes, aplicación del frío y calor son puntos positivos para el músculo, además de curar, ayudan a prevenir nuevas lesiones.

 

Por último y no menos importante los FISIOTERAPEUTAS recomiendan no tratar las contracturas musculares por uno mismo, ya que los masajes que hagamos o los medicamentos que tomemos pueden llegar a provocar un efecto contrario al que buscamos. Recomiendan acudir a un especialista que pueda clasificar la contractura y realizar el tratamiento adecuado.